Un pastel favorito sobre todo en invierno. Tradicionalmente, los buñuelos de manzana se comen en nochevieja.
4 manzanas ácidas
30 gramos de azúcar
100 gramos de harina
con levadura
1 cucharilla de canela
en polvo
1/2 cucharilla de sal
1 1/2 decilitro de
leche
aceite
azúcar glas
Quitar los corazones
de las manzanas, pelarlas y cortarlas en rodajas gruesas.
Espolvorear las rodajas de manzana con una mezcla de azúcar y
canela, y dejar que penetre durante 10 minutos. Mezclar la harina
con levadura y sal, y añadir la leche. Remover hasta tener una masa
homogénea y diluirla con el resto de la leche. Calentar el aceite
hasta que salga un vapor azul. Pasar las rodajas de manzana por la
mezcla y freírlas directamente en el aceite hasta que estén doradas.
Dejar escurrir bien los buñuelos y ponerlos en una fuente caliente. Espolvorear con azúcar glas antes de servir.
200
gramos de harina
160
gramos de mantequilla
140
gramos de azúcar terciado
1 1/2
gramo de sal
1/2
huevo para untar
Colar el azúcar
terciado y ponerlo en un cazo con la harina, la mantequilla y la
sal. Trocear la mantequilla con dos cuchillos. Con las manos bien
frías hacer una bola compacta. Untar un molde bajo para este tipo de
torta con mantequilla y espolvorearlo con un poquito de harina.
Poner la masa en el molde y aplanar la cara superior. Untar la masa
con el huevo batido. Colocar el molde en un horno precalentado a 225 ºC en la rejilla situada un poco más abajo de la mitad. Hornear por
espacio de 25 minutos hasta que esté hecha y un poco dorada. Cuando se haya enfriado, sacarla del molde.
30
gramos de levadura
3/4
litro de leche tibia
250
gramos de harina de trigo
125
gramos de harina de alforfón
1/2
cucharilla de sal
2
huevos
150
gramos de pasas de Corinto
150
gramos de pasas
200
gramos de tocino ahumado
mantequilla y melaza
Mezclar la levadura
con 4 cucharadas de leche tibia. Mezclar la harina de trigo, la
harina de alforfón y la sal y hacer un hoyo. Remover la levadura,
los huevos y la mitad de la leche tibia con la mezcla de harina
hasta tener una masa homogénea. Seguir removiendo rápidamente unos
minutos más. Diluir la masa con el resto de la leche. Lavar las
pasas de Corinto y las pasas y escurrirlas bien. Añadir a la masa y
mezclar bien. Cubrir la masa con un paño. Dejar que suba por espacio
de 1 hora en un lugar tibio. Trocear el tocino y freírlo en una
cazuela (de hierro fundido) hasta que tenga un ligero color dorado.
Dejar que la cazuela con el tocino se enfríe. Echar con cuidado la
masa en la cazuela y freír a fuego lento el hermano 1 hora hasta que
esté en su punto y ligeramente dorado por ambos lados. (Dar la
vuelta cuando la cara superior esté cuajada y la cara inferior
dorada.) Cuando el pastel esté listo, cortar en trozos y servir con
mantequilla y melaza.
Las "speculaas" se comen tradicionalmente la víspera de San Nicolás. Esta galleta le debe su nombre al molde de madera con una o varias figuras grabadas. La masa se presiona en ese molde especial, adquiriendo así su forma. El resultado es la misma imagen invertida y de ahí el nombre de speculaas que procede de la palabra latina speculum , que significa espejo. Los moldes para speculaas se venden en muchos sitios de los Países Bajos. Uno de los ingredientes secretos de las speculaas son las especias de speculaas que en los Países Bajos se venden en tiendas especializadas.
La fiesta de San Nicolás se celebra el 5 de diciembre, la víspera del día de San Nicolás. Según la leyenda, San Nicolás era un gran amigo de los niños, que daba regalos a todos los niños buenos. Por tanto en los Países Bajos la fiesta de San Nicolás es una verdadera fiesta infantil que empieza cuando Sinterklaas y sus Zwarte Pieten (San Nicolás y sus criados moros) llegan de España. Los días anteriores a la víspera, los niños dejan sus zapatos junto a la chimenea y si han sido buenos, un criado moro entra por la chimenea (o por la ventana) para dejarles algo dulce en los zapatos. Mientras tanto San Nicolás se dirige a caballo por el tejado a la siguiente casa. La víspera de San Nicolás no sólo se reciben regalos, sino que también es una oportunidad ideal para tomarse el pelo mutuamente mediante sorpresas y poemas que evocan los recuerdos del año anterior. Ni que decir tiene que no todo lo que se dice es muy halagador para la persona en cuestión. La fiesta de San Nicolás es una fiesta en la que se comen muchos dulces. El generoso santo suele anunciar su llegada haciendo que sus criados distribuyan pepernoten y otras golosinas. Tradicionalmente se bebe vino tinto caliente con azúcar y hierbas (Bisschopswijn; Vino del Obispo) y se come dulce de azúcar (borstplaat), mazapán, speculaas y speculaas rellenas.
200
gramos de harina con levadura
sal
1 1/2
cucharada de especias de speculaas
125
gramos de azúcar terciado claro
125
gramos de mantequilla o margarina
2
cucharadas soperas de leche
Mezclar la harina, la
sal, las especias de speculaas, el azúcar terciado y la mantequilla
o margarina en un bol. Trocear la mantequilla o la margarina. Añadir
la leche. Amasar la mezcla con las manos frías hasta tener una masa
homogénea. Dejar la masa en papel de aluminio a reposar en el
frigorífico por espacio de 24 horas. Extender la masa y hacer
figuras con moldes o utilizar un molde especial para las speculaas .
Espolvorear el molde con harina. Presionar bien una parte de la masa
en los moldes. Cortar la masa sobrante pasando un cuchillo por el
molde. Dar la vuelta al molde de un golpe de modo que las galletas
se desprendan. Engrasar una placa de horno y colocar las galletas
dejando un poco de espacio entre sí. Meter la placa en medio de un
horno precalentado a 150 ºC, hasta que las galletas estén en su
punto y hayan adquirido un ligero color dorado (unos 20 minutos).
Cuando las galletas estén hechas, ponerlas inmediatamente en una
rejilla para que se enfríen.
Añadir 100 gramos de almendras picadas a la masa. El resto como en la receta anterior.
Para
la masa:
250 gramos de harina con levadura
2 cucharadas soperas
de especias de speculaas
150 gramos de azúcar
blanco terciado
150 gramos de
mantequilla o margarina
2 cucharadas soperas
de leche
50 gramos de almendras
peladas
1 yema
1 cucharada sopera de
leche
Para el relleno:
125 gramos de
almendras con piel
125 gramos de azúcar
cristalizado
1 huevo
las ralladuras de 1/2
limón (o 300 gramos de pasta
de almendras preparada)
Preparar primero el relleno: hervir las almendras. Escurrir inmediatamente el agua hirviendo y pasar las almendras por abundante agua fría. Quitarles la piel y secarlas en un paño. Moler las almendras en un molinillo de almendras y mezclarlas bien con el azúcar, las ralladuras del limón y el huevo en un cuenco. Moler nuevamente la mezcla hasta lograr una masa cremosa. Dejar que repose en un lugar frío.
Echar la harina con levadura con la sal, las especias de speculaas , el azúcar terciado y la mantequilla o la margarina en un bol. Trocear la mantequilla o la margarina con dos cuchillos. Añadir la leche y amasar el conjunto con las manos frías hasta tener una masa homogénea. Envolver la masa en papel de aluminio y meterla en el frigorífico para que repose una noche. Untar una placa de horno con mantequilla. Colocar la mitad de la masa en la placa y presionar hasta que tenga un grosor de 1 centímetro. Repartir la pasta de almendras sobre la masa dejando un centímetro a cada lado. Poner el resto de la masa en una superficie enharinada y extenderla hasta lograr una masa del mismo tamaño que la primera. Colocar esta masa sobre la pasta de almendras y presionar bien en los bordes. Incrustar las almendras peladas a distancias iguales. Batir la yema con la leche y untarla por la cara superior del speculaas . Meter la placa en un horno precalentado hasta 150 ºC, justo en la balda inferior a la del medio. Hornear unos 35-40 minutos hasta que esté en su punto y tenga un ligero color dorado. Colocar después la torta con cuidado en una rejilla para que se enfríe.
La víspera de San Nicolás, los criados de San Nicolás suelen anunciar la llegada del generoso santo distribuyendo pepernoten (y otras golosinas). Esa noche echan los pepernoten por la sala y los niños se esfuerzan por recoger la mayor cantidad posible de esos dulces. Los pepernoten no se deben comer recién hechos. Por tanto es mejor prepararlos unos días antes del 5 de diciembre y guardarlos en un bote donde se conservan unas semanas.
para unas 50 unidades:
100 gramos de
mantequilla blanda
125 gramos de azúcar
terciado
2 cucharillas de
especias de speculaas
una pizca de sal
250 gramos de harina
con levadura
unas cucharadas
soperas de leche
una nuez de
mantequilla
Mezclar la
mantequilla, el azúcar, las especias de speculaas y la sal en un
bol, preferiblemente con una batidora o una trituradora, hasta tener
una masa cremosa. Añadir poco a poco la harina y utilizar las
cucharadas de leche que sean necesarias para lograr una masa
homogénea. Hacer y formar una bola. Cubrirla y dejarla reposar en un
lugar frío (por ejemplo en el frigorífico). Untar una placa con
mantequilla. Hacer pequeñas bolitas del tamaño de una canica grande
y colocarlas en la placa a cierta distancia entre sí y presionarlas.
Meter la placa en el horno a una temperatura de 150-175 ºC y hornear
unos 15 minutos.
En los Países Bajos la Navidad se celebra el 25 y 26 de diciembre (el Primer y Segundo día de Navidad)Tradicionalmente el primer día de Navidad se celebra con la familia. Ese día no suelen intercambiarse regalos, aunque esa costumbre ha cambiado un poco los últimos años. La mayoría de los holandeses, sobre todo las familias con niños, prefiere intercambiar regalos en la fiesta de San Nicolás, el 5 de diciembre. En este período, muchos hogares ponen un árbol de Navidad con adornos y a veces una corona de adviento. Para la cena del primer día de Navidad apenas hay platos tradicionales y los holandeses dan rienda suelta a su imaginación para servir algo especial. El segundo día de Navidad es para descansar o para visitar a los amigos y los conocidos.
Entre los dulces tradicionales del período navideño se encuentran la corona de Navidad (un pastel de hojaldre relleno de pasta de almendras), el pan de Navidad (un copioso pan blanco relleno de pasas, pasas de Corinto, pasta de almendras y fruta confitada) y las rosquillas de Navidad que también se utilizan como adorno para el árbol de Navidad.
50 gramos de harina
50 gramos de harina
con levadura
60 gramos de
mantequilla o margarina
50 gramos de azúcar
blanco terciado
1/4 huevo
1 gramo de sal
1/4 huevo para untar
40 gramos de almendra
picada
30 gramos de azúcar
grueso
Poner la harina y la harina con levadura, la mantequilla o la margarina, el huevo, el azúcar y la sal en un bol. Trocear la mantequilla con dos cuchillos. Amasar con las manos frías hasta formar una bola. Enharinar una tabla y extender la masa con un rodillo hasta que tenga 1/3 cm de grosor. Cortar las rosquillas utilizando un molde de rosquillas (o un vaso). Hacer un círculo en el centro. Untar una placa con mantequilla y colocar las rosquillas. Untar las rosquillas ligeramente con el huevo batido y espolvorearlas con almendra picada y azúcar. Hornear las galletas en un horno precalentado a 170 ºC hasta que estén en su punto y tengan un color dorado. Quitarlas de la placa y dejar que se enfríen en una rejilla.
250
gramos de harina con levadura
un
pellizco de sal
50
gramos de azúcar moreno terciado
1
cucharilla de canela
1/2
cucharilla de anís en polvo
1/2
cucharilla de clavo en polvo
1/2
cucharilla de nuez moscada rallada
1/2
cucharilla de pimienta molida
1/2
cucharilla de jengibre en polvo
125
gramos de melaza (6 cucharadas)
2
decilitros de leche
1
cucharada sopera de ron
Untar un molde desmontable con mantequilla y harina. Mezclar bien la harina con levadura, las especias y el azúcar. Añadir la melaza y la leche y batir hasta que la masa sea homogénea. Introducir la masa en el molde y meterlo en un horno precalentado a 150 ºC durante unos 55 minutos. Dejar que se enfríe el bizcocho, sacarlo del molde y cortarlo en trozos. Está delicioso con mantequilla.
Los oliebollen son una especie de buñuelos típicos de nochevieja. Prácticamente sólo se comen esa noche.
500 gramos de harina
levadura
2 decilitros de leche
tibia
1 huevo
150 gramos de pasas
1 cucharada colmada de
fruta confitada mezclada y picada
1 manzana troceada,
pelada y sin corazón
las ralladuras de 1/2
limón
una pizca de sal
cazuela honda con
aceite caliente (200 ºC)
Ablandar la levadura y mezclar todos los ingredientes en un bol. Tapar el bol y dejar que la mezcla suba durante una hora en un lugar tibio. Con ayuda de dos cucharas hacer bolas con la masa y echar unas cuantas con cuidado en aceite muy caliente (200 ºC). Los oliebollen están hechos cuando están esponjosos y dorados por todas partes. Escurrirlos en papel de cocina. Espolvorearlos con azúcar glas. Servirlos calientes.