1 kilo
de peras para compota
agua
1/2
palito de canela
50
gramos de azúcar
10
gramos de fécula de patata
un
chorrito de vino tinto
Pelar las peras,
cortarlas en cuatro y quitarles el corazón. Meterlas en una cazuela
y añadir suficiente agua para cubrirlas a medias. Agregar el palito
de canela y el azúcar y echar un chorrito de vino tinto. Cocer las
peras a fuego lento por espacio de 2 horas hasta que estén blandas y
rojas. Retirar el palito de canela y espesar el líquido con un poco
de fécula de patata diluida con un poco de agua.
45
gramos de polvo para natillas
70
gramos de azúcar
1
litro de leche
Mezclar bien el polvo
para natillas con el azúcar. Echar 1 decilitro de leche y remover
hasta tener una papilla homogénea. Hervir el resto de la leche e
incorporar la mezcla moviendo bien. Cocer la mezcla 1 minuto y
seguir moviendo hasta que deje de humear. Echar las natillas en una
fuente. En los Países Bajos las natillas se comen a veces con
grosellas.
500
gramos de harina con levadura
sal
1
huevo
3 1/2
decilitros de leche tibia
250 gramos de pasas de
Corinto y pasas lavadas
mantequilla, margarina
o aceite para freír
azúcar
Poner la harina y la
sal en un bol. Hacer un hoyo en el medio y echar el huevo y 2
decilitros de leche. Remover hasta tener una sustancia homogénea.
Añadir el resto de la leche, las pasas de Corinto y las pasas.
Derretir la mantequilla en una sartén grande. Poner cada vez tres
montoncitos de masa en la sartén y freírlos por ambos lados hasta
que estén dorados y esponjosos.
Para el pudín:
1 litro de leche
1 corteza de limón
100 gramos de sémola
75 gramos de azúcar
20 gramos de
mantequilla
Para la salsa:
1 tarro de mermelada
de grosellas (rojas)
zumo de dos limones
1/2 litro de agua
hirviendo
unos 500 gramos de
grosellas rojas (lavadas) o 3 decilitros de zumo de grosellas rojas
2 decilitros de agua
un trocito de canela en rama
75 gramos de azúcar
El pudín
Hervir la leche con la
corteza de limón y dejarla a fuego lento unos 25 minutos. Mezclar la
sémola con el azúcar y añadir la mezcla a la leche hirviendo sin
dejar de dar vueltas. Hacer que hierva nuevamente unos 5 minutos,
removiendo de vez en cuando. Retirar la corteza de limón del pudín y
añadir la mantequilla. Enjuagar un molde de pudín con agua fría y
echar el pudín. Dejar que el pudín se enfríe bien y cuando esté bien
espeso, volcarlo en un plato o una fuente.
La salsa
Poner la mermelada de
grosellas en una cazuela. Añadir el zumo de limón y el agua
hirviendo. Remover hasta tener un líquido homogéneo. Servir con el
pudín fría o caliente, según los gustos.
Si se prefiere hacer zumo de grosellas con fruta fresca, ponga las grosellas en una licuadora hasta tener 1/2 litro de zumo aproximadamente. Si quiere que el zumo sea claro, pase el líquido por un colador cubierto con un paño de cocina (mojado y limpio). En una cazuela hervir 2 decilitros de agua con la canela. A los 10 minutos retirar la canela. Disolver el azúcar en el líquido hirviendo y añadir el zumo de grosellas. Espesar la salsa con fécula de patata o Maizena diluida en un poco de agua fría. Conviene consumir el zumo de grosellas el mismo día.
2 claras de huevos
2 decilitros de zumo
de grosellas
100 gramos de azúcar
terciado
6 bizcochos de
soletilla (lange vingers)
Batir las claras a
punto de nieve con el azúcar y el zumo de grosellas. Servir en una
fuente o una copa de cóctel con un bizcocho de soletilla.
50 gramos de cebada
perlada
6 decilitros de agua
60 gramos de pasas
60 gramos de pasas de
Corinto
1/2 decilitro de zumo
de limón
100 gramos de azúcar
3 decilitros de zumo
de grosellas
Lavar la cebada y
ponerla a remojo en 6 decilitros de agua durante 12 horas. Lavar las
pasas y las pasas de Corinto y agregarlas a la cebada. Añadir el
zumo de limón. Hacer hervir la cebada sin dejar de remover y dejar
cocer 1 hora aproximadamente hasta que la mezcla esté en su punto. A
continuación agregar el azúcar y el zumo de grosellas.
1
huevo
25 gramos de azúcar
1 cucharilla de canela en polvo
2 1/2
decilitros de leche
10 rebanadas de pan blanco duro
50
gramos de mantequilla o margarina
azúcar
Batir el huevo con la canela, la leche y el azúcar. Quitarle la corteza a las rebanadas de pan y cortarlas en forma diagonal. Pasar los triángulos uno a uno por la mezcla de huevo. Amontonar las rebanadas y echarles el resto de la mezcla de huevo hasta que el pan esté bien empapado. Derretir un poco de mantequilla o margarina en una sartén y cuando esté muy caliente, freír las rebanadas por ambos lados, hasta que se doren. Colocar las torrijas en una fuente y servirlas calientes con azúcar.